Espada de Jaime III (1911)

El 15 de enero de 1911 una comisión carlista, presidida por Manuel de Llanza, X Duque de Solferino, acudió al castillo de Frohsdorf, residencia de Don Jaime de Borbón, para hacerle entrega solemne de esta espada de honor.

En la actualidad forma parte de los bienes del Partido Carlista cuya entrega fue paralizada ante la deriva del polémico y hasta ahora decepcionante Museo del Carlismo, en el cual sin embargo se encuentra una copia.

Se trata de una pieza de gran valor, no sólo por la calidad y riqueza de los materiales con los que está compuesta, sino también por haber sido diseñada y fabricada por destacados artistas del modernismo catalán. Eusebi Arnau i Mascort (1864-1933) fue un reconocido escultor, uno de los más importantes grabadores de medallas de su época y colaborador con la casa barcelonesa Masriera en el modelado de piezas de joyería. Los hermanos Josep y Francesc Masriera fueron unos importantes joyeros y orfebres barceloneses, que sobresalieron por el diseño de joyas de alto nivel y la recuperación de diversas técnicas de pintura en esmalte. En 1888 fueron premiados con la medalla de oro de la Exposición Universal de Barcelona.

Melchor Ferrer (Historia del Tradicionalismo Español, Tomo XXIX, Editorial Católica Española, Sevilla, 1960, p. 44) explica que «Los carlistas catalanes quisieron dar una muestra de su afecto al Rey, ofreciéndole una espada de honor, que fue sufragada por suscripción pública. El boceto, maravillosa obra de arte del escultor don Eusebio Arnau, mereció justas alabanzas. La Tradición, simbolizada por un soldado con boina y espada en la mano, protege a España y domina el dragón que tiene a sus pies. Para hacerle entrega, se desplazó una comisión a Frohsdorf, presidida por el Duque de Solferino y compuesta por don Pedro Vives, don Bartolomé Trías, don Octavio Domenech y don J. Cabré. En el salón de honor, rodeado don Jaime de su hermana, la Infanta Archiduquesa doña Blanca, y de los hijos de ésta, don Raniero y don Leopoldo, Archiduques de Austria, y de los señores Conde de Arbelaiz, Samaniego y don José Joaquín de Olazábal, recibió la espada, que le ofreció con vivas y sentidas palabras de lealtad, en nombre de Cataluña, el Duque de Solferino».

Juan María Roma (Álbum Histórico del Carlismo. Centenario del Tradicionalismo Español 1833-1933-35, Gràfiques Ribera, Barcelona, 1935, p. 272) añade que, «iniciada por los jaimistas catalanes la idea de ofrecer a Don Jaime una espada de honor cuyo homenaje correspondiera a su elevada significación política y a sus prestigios militares tan heróicamente conquistados en los campos de batalla, secundaron en tan feliz idea a los tradicionalistas del Principado los de toda España, y hasta muchos de los residentes en Ultramar (…) el Gentil-hombre Conde de Arbelaiz, el Secretario D. Antero de Samaniego y el distinguido jóven D. José Joaquín de Olazabal, hijo del Conde de Arbelaiz».

Ficha ténica: Eusebi Arnau (escultor), Masriera Hermanos (joyeros), Real Fábrica de Artillería de Toledo, 1910. Guranición de metal sobredorado, con incrustaciones de diamantes, cuarzo citrino, rubíes y esmaltes a fuego. Hoja de acero damasquinado. Vaina de cuero negro, con brocal y contera dorados.

El Álbum Histórico del Carlismo ofrece además la siguiente descripción:

«El travesaño de la cruz lo forma por entero un feroz dragón acaimanado, símbolo de la destrucción y de la muerte. Sobre este dragón infernal y formando el brazo alto de la cruz, se posan dos figuras: España, simbolizada por una hermosa y severa matrona vestida con túnica del siglo XV y coronada de castillos, que huyendo del dragón endemoniado busca amparo en el soldado de la Tradición, que en gallarda actitud expectante, el sable en reposo, empuñado con la diestra, ondea con la siniestra la bandera de Dios, Patria y Rey, y con ella envuelve a España.

 En el arranque de la hoja toledana figura el escudo de Don Jaime, con el lema de Dios, Patria y Rey y las tres flores de lis, encuadrado por dos haces etruscos de los lictores romanos, símbolo de autoridad y una guirnalda de hojas de roble, representativa de la fuerza. En el reverso, un medallón con la dedicatoria de la espada, completa los motivos ornamentales».

Anuncios

Un pensamiento en “Espada de Jaime III (1911)

  1. Pingback: Los propósitos del carlismo (1910) | Lealtad a la Lealtad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s