Alocución de Don Carlos Hugo en Hendaya al ser expulsado del territorio español (1968)

20 de diciembre de 1968

Carlistas:

Es una reunión ésta inesperada y triste. Triste, porque es triste pensar que a los 30 años de una guerra terrible y cruel, vencida para uno de los dos campo, el campo vencedor ha llegado ser refugio para los hombres que quieren seguir teniendo dividido el país. Y esto es triste.

Es muy triste que un momento en el cual nuestra Patria se está debatiendo entre grandes dificultades de toda índole, a la única fuerza seria del Alzamiento capaz hoy de ilusionar, de atraer, de vincular a una juventud entera, se la trate como se le trata. Porque el ponerme en la frontera, no es sino maltratar el sentido popular, ya que el Carlismo es en esencia de todo el pueblo español, el del pasado, el del presente y, sobre todo, el del futuro.

Y estas actitudes precipitadas de algunos son lamentables para nuestra Patria. Porque saber quién va a sostener este país si vienen de verdad dificultades. Ese día, todo el mundo se acordará de los carlistas. Todo el mundo dirá: ¡Que vengan los requetés a salvarnos! Y ese día no habrá requetés para salvar las situaciones; porque estarán en sus casas. ¡No querrán! No querrán ir a salvar unas instituciones que han ido sistemáticamente contra lo que ellos en su conciencia y en su inteligencia consideraban que era el futuro de España.

¡Yo quiero a mi país con todo mi corazón! Y lamento que algunos, por falta de visión de futuro, por sus intereses personales, adopten actitudes que crean más descontento en nuestra Patria del que hay. ¡Y ya hay suficiente descontento en nuestro país!

Pero al mismo tiempo que este momento es triste, es un momento esperanzador. No es la primera vez que paso esta frontera… tampoco será la última.

Señores, cuento con vuestra actuación y con vuestro sentido de la disciplina. Hay que saber en la vida enfadarse y desenfadarse. En la vida política es necesario saberlo hacer a tiempo y no a destiempo. La vida pública exige que tengamos todos un gran control de nuestras reacciones; que no seamos “ibéricos” a contratiempo.

Entonces, Señores, lo que yo os pido es pensar que vuestra actuación es vital para el futuro de España.

No porque haya separadores hay que dejarse separar del futuro del país. Y fieles a la Dinastía, fieles a mi Padre, el Rey, todos juntos reconquistaremos, no solamente la pequeña parcela de libertad de la cual acabo de ser privado, sino la inmensa parcela de la libertad para todos los españoles, dentro de un clima de paz, concordia y libertad ¡Viva España!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s