Discurso de Don Carlos Hugo en Valvanera (1968)

15 de diciembre de 1968

Su Majestad el Rey me ha pedido que yo hablara en su nombre y fuera un poco alegre después de estos discursos tan profundos antes pronunciados. Y os voy a decir en primer lugar, que si yo hablo en nombre del Rey es porque tiene un catarro que le afecta a la garganta y yo tengo catarro que me afecta a la nariz. En segundo lugar quiero deciros una cosa; mi padre ha hecho aquí un acto muy importante, mejor dicho dos:

En primer lugar a petición de don Ricardo Ruiz de Gáuna, le ha relevado de una parte muy concreta de sus habituales funciones, dejando las más importantes de las que tenía delegadas, por miembro de la Junta Suprema, y ha nombrado un nuevo Delegado Regio para estas regiones, haciéndolo en la persona de don Elías Querejeta, y por ende también miembro de la Junta Suprema.

Este es un acto de tal importancia que mi padre ha querido estar entre vosotros. Pero ha querido aprovechar la ocasión para por su voz, decir, estos dos hombres que han llevado y siguen llevando cargos de responsabilidad en el Carlismo son hombres que tienen una gran suerte. Porque Dios nos da en la vida un tiempo breve para hacer grandes cosas y a través del Rey ha dado a dos hombres una responsabilidad máxima en el Carlismo, la de ser hombres sobre los cuales se apoyó directamente la autoridad de Su Majestad, para poder gobernar el Carlismo con conocimiento de causa y con acierto y esta suerte que se tiene; es algo que hay que agradecer a Dios.

Por eso ha querido mi padre que el primer acto como en el Carlismo sea un acto religioso. Un acto para decir: el primer servicio es para Dios, es segundo es para la Patria. Señores, el segundo servicio para la Patria es también un servicio a Dios, el primero porque lo iluminamos bajo este aspecto, el segundo porque nuestro trabajo es para hacer un mundo más feliz, más justo y mucho más cristiano.

Este mundo más cristiano que está basado en la justicia, pero Señores, no hay justicia si no se escucha a la gente, no hay justicia cuando el que decide solamente tiene la espada en la mano. Entonces en vez de justicia es opresión.

La justicia escucha y después decide, y por eso el Carlismo aporta una nueva estructura a la vida pública española y, probablemente, de todo el mundo cristiano porque aporta una estructura humana que permite la justicia, porque permite el escuchar, es decir, que permite y es la única estructura que permite lo que se llama de verdad una democracia, porque Señores somos cien mil veces más demócratas que todos los pueblos y que todos los gobiernos que se dicen democráticos, porque nosotros no hemos inventado la palabra pero vamos a inventar la realidad ya que tenemos una estructura política que está basada en la libertad y por eso Señores mi padre me encargó deciros que él no ha creado la Región de la Rioja: la ha reconocido.

Los Reyes carlistas no fabrican cosas, reconocen las libertades, no las pintan, las respetan, y solamente así, se puede crear una estructura humana que sea una estructura de libertad.

Señores como tengo el encargo de ser alegre quisiera decir a algunos de nuestros gobernantes que quieren pintar una Monarquía, les quisiera contar lo que me contaron hace poco en Estados Unidos. Me preguntaron ¿qué es un camello? Pues yo me quedé con la boca abierta y dije que era un animal con dos jorobas y un cuello muy largo. ¿Cómo un caballo? Contesté: era un caballo hecho por un comité. Entonces quiero preguntar a nuestros gobernantes si lo que quieren hacer con la Monarquía no es algo parecido: una Monarquía hecha por un comité. Y mucho me temo que esa monarquía hecha por un comité no sea un camello.

Pero Señores, la Monarquía que nosotros vamos a hacer no es ésta, es la monarquía que quieren hacer ellos y no tienen hombres para soportarla, para aguantarla, para hacer ellos una monarquía, no tienen ni siquiera el número de hombres que están aquí reunidos y, desde luego, no tienen ni mucho menos la posibilidad de contar con hombres decididos como los carlistas, para cambiar el mundo.

Señores, una última palabra para la nueva región que mi padre acaba de reconocer. La Rioja es tradicionalmente uno de los pilares del Carlismo. Si mi padre hace esta distinción no es meramente para dar una satisfacción, sino para empujarnos a trabajar y ayudarnos a todos juntos a conquistar lo que es nuestro derecho y dar a España lo que España necesita y lo que el mundo cristiano necesita, una monarquía que sea de verdad católica, social, democrática y de verdad representativa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s