Archivo de la categoría: María Teresa de Borbón Parma («la Princesa Roja»)

El carlismo como tesis doctoral en la Sorbona (1978)

Punto y Hora de Euskal Herria, nº 113, (9-15 nov. 1978), p. 6.

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La política y la guerra (1978)

El País

13/08/1978

María Teresa de Borbón Parma

Toda consideración acerca de ambos tiene que empezar «ritualmente» por la frase famosa de Clausewitz: «La guerra es la realización de la política, pero con otros medios.»Para intentar enjuiciar la situación actual hay que acudir a hitos históricos, intentando descubrir las proposiciones ideológicas subyacentes en el papel del militar en cada época. Y poder mejor enfocar la problemática actual. Sigue leyendo

Un consensus nuevo (1977)

El País

15/01/1977

María Teresa de Borbón Parma

Licenciada en Sociología por la Universidad de París, ha cursado también estudios de Filosofía y Ciencias Políticas. Vive en el exilio desde 1968, con un paréntesis de tres meses de estancia legal en España durante 1976. Trabaja con su hermano Carlos Hugo en la dirección del Partido Carlista, dedicada preferentemente a los estudios ideológicos y relaciones exteriores.

Cuando todas las naciones de Europa desembocaban, de una u otra manera, en el necesario cambio revolucionario que representó la democracia, España se quedó parada en los umbrales de esa conquista. Llegó hasta su formulación, pero no logró entrar de lleno en la democracia. Se puede explicar este fenómeno de muchas maneras y con muchas razones. Sigue leyendo

Una infanta carlista en la ciudad (2006)

La Voz de Galicia

07/10/2006

Carlos Fernández

La hija del pretendiente don Javier y hermana de Carlos Hugo inició en la primavera de 1963 una serie de viajes de carácter propagandístico por España

Terminados sus estudios de Filosofía en la Universidad de Navarra, la infanta María Teresa de Borbón-Parma, hija del pretendiente carlista don Javier y hermana de Carlos Hugo, inició, en la primavera de 1963, una serie de viajes por España, que continuaría en septiembre junto con su hermana la infanta Cecilia. Sigue leyendo

Café para una Infanta carlista (1997)

El Mundo de Andalucía

11/10/1997

Antonio Burgos

En la Junta Democrática de España buscaban urgentemente una Corona. Habían fracasado las conversaciones con el Conde de Barcelona, y no habían entrado los monárquicos juanistas de Satrústegui, de Areilza, que entonces era el conde de Motrico. En la Junta Democrática, a afectos de sus detractores, nada más que había comunistas y compañeros de viaje, los que en Radio Nacional y el diario “Arriba” llamaban “los tontos útiles”, magnífico título para una chirigota de las Fiestas Típicas Gaditanas. El Secretariado Político del Conde de Barcelona, la esperanza que Estoril representaba para los que seguimos al “Rey de todos los españoles” quedaba, por tanto, fuera de las posibilidades de aquello. Venía Antonio García Trevijano a Ecija, nos reunía en El Pirula a media docena de conspiradores por la democracia, como liberales doceañistas del XIX en el Ventorrillo del Chato, y nos contaba el futuro como una maravillosa aventura: “Habrá una Junta Democrática en cada barrio, en cada fábrica, en cada facultad, y cuando se muera el dictador, España se levantará, pedirá la ruptura democrática, un referéndum sobre la forma de gobierno y la convocatoria de Cortes Constituyentes”. Era el futuro utópico que iba a ser, no este pasado pastoso donde no fue posible la ruptura democrática. Sigue leyendo

Santiago Carrillo y la Familia Borbón-Parma

Santiago Carrillo, Memorias, Planeta, Barcelona, 1993, págs. 595-596.

Con motivo de la creación de la Junta Democrática de España en 1974, el entonces secretario general del Partido Comunista de España estableció cierta relación con la Familia Borbón-Parma, que recuerda de la siguiente manera en sus memorias:

«Cumpliendo los acuerdos de la junta establecí en París una relación con don Carlos Hugo, su familia y su entorno político. La reconversión del carlismo a las ideas de la democracia e incluso del socialismo era un fenómeno tan sorprendente que me interesó conocerlo de cerca. El señor Zavala –hoy fallecido– me presentó un día a don Carlos Hugo. Era éste un joven universitario formado en Francia, sin duda muy inteligente, con el que resultaba fácil congeniar. Conocí y tuve largas conversaciones con su familia: su padre, don Javier, su esposa entonces, doña Irene, princesa de Holanda, y su hermana María Teresa. Sigue leyendo