Archivo de la etiqueta: Estandarte Real de la Generalísima

Breve antología de Carlos VII

Yo me debo a mi mismo y a tantos como se han sacrificado por nuestra familia y conservan en sus corazones el principio de la legitimidad, el mantener intactos mis derechos. El partido carlista exige, con justa razón, saber quién es hoy su jefe; y si V., renunciando a sus derechos, no quiere serlo, lo soy yo desde aquel momento.

Carta del príncipe Carlos a su padre Juan III (Septiembre de 1866)

Os hago saber que he decidido adoptar, y por la presente adopto, el título de incógnito de Duque de Madrid, que a imitación de mis venerados abuelo y tío Carlos V y Carlos VI, al adoptar, respectivamente, los de Conde de Molina y de Montemolín, el 18 de mayo de 1845, llevaré, mientras la Divina Providencia, en sus inescrutables designios, no me llame al Trono de mis mayores que, por la renuncia paterna de esta fecha, me corresponde de derecho.

Real Resolución comunicada a sus consejeros (3 de octubre de 1868) Sigue leyendo

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Carta de Carlos VII al Marqués de Cerralbo (1895)

Mi querido Cerralbo: Ya te rogué por telégrafo que dieras las gracias en mi nombre a los muchísimos que de toda España me felicitaron ayer por mi fiesta.

Al reiterarlas por escrito, quiero, comunicarte un pensamiento que, desde hace mucho tiempo, deseo encerrar en forma concreta.

Grandes son los progresos que merced a tu inteligente iniciativa, a la cooperación generosa de todos los que te ayudan y también a la fuerza de persuasión de la verdad y de la justicia, tenaz y serenamente confesadas, ha logrado nuestra Causa. Pero si orgullosos podemos estar del presente, cúmplenos no olvidar lo mucho que debemos al pasado. Sigue leyendo

Mensaje de Carlos VII a los veteranos catalanes (1890)

A los brigadieres D. Manuel Vilageliu y D. José de Mora y al coronel D. Ramón Vila y Colomer.

Gracias a todos de corazón por vuestro espléndido regalo. Como español admiro en él una verdadera joya, que viene a demostrarme en el destierro la altura alcanzada por el arte y la industria nacionales. Sigue leyendo

Estandarte Real de la Generalísima (1834)

Una de los símbolos más importantes y emblemáticos del carlismo en su historia. El Estandarte real o bandera Generalísima del Ejército de Carlos V, fue bordada por su primera esposa, María Francisca de Braganza, fallecida en 1834, al inicio de la Primera Guerra Carlista.

Forma parte del deposito de bienes que el Partido Carlista cedió, que no donó, en 2000 al Gobierno de Navarra para la creación del polémico y hasta ahora decepcionante Museo del Carlismo. Sigue leyendo

Manifiesto de Arciniega (1837)

Voluntarios: La revolución vencida y humillada, próxima a sucumbir a vuestro esfuerzo sobrehumano, ha librado su esperanza en armas dignas de su perfidia, para prolongar algunos días su funesta existencia; más, por fortuna, están descubiertas sus tramas: sabré frustrarlas. Para realizarlo, para dictar providencias que pongan cuanto antes término a esta lucha de desolación y de muerte, he vuelto momentáneamente a estas fidelísimas provincias; pronto me veréis de nuevo donde, como hoy aquí, me llaman mis deberes. Vuestro heroísmo interesa demasiado mi paternal corazón para que renuncie a triunfar y, si preciso fuere, a morir entre vosotros.

Voluntarios: No bastaba la continuada serie de hazañas y de prodigios que forman la historia de vuestras campañas; los cinco últimos meses llevan vuestro mérito todavía más allá de cuanto se había visto, y el cuerpo expedicionario que me ha acompañado ofrece un ejemplar sin modelo. Con sólo la tercera parte del ejército que opera en Navarra y provincias Vascongadas se han reducido las fuerzas enemigas a un número ya menor de las que hoy tengo disponibles en todos mis dominios. Habéis vencido al ejército revolucionario en los llanos como en las montañas, sin artillería como con ella. Huesca, Barbastro, Villar de los Navarros, Retuerta, serán eterno monumento de vuestras glorias; si la falta de municiones o de cooperación de algún cuerpo precisó por el momento a ceder terreno, dejasteis harto escarmentado al enemigo, haciéndole sufrir pérdida triplicada; y en las mismas retiradas, un corto número ha podido marchar seguido, no hostilizado, por más de dobles fuerzas, que no han osado atacaros cuando les habéis presentado la batalla, que ni un solo tiro han disparado contra vuestras masas; sobre todo, habéis hecho ver a la Europa que mis enemigos lo son de los pueblos; que la decisión y lealtad de éstos no puede ser mayor; que su adhesión a mi persona y su entusiasmo por mi justa y sagrada causa han arrostrado la sangrienta venganza de sus opresores; que sólo esperan vuestra protección para sacudir el yugo que los esclaviza, lo mismo en Aragón que en Cataluña, en Valencia como en Castilla. Sigue leyendo

Reales Decretos sobre la bandera de la Generalísima (1835)

Melchor Ferrer (Historia del Tradicionalismo Español, Tomo VIII, Editorial Católica Española, Sevilla, 1946, pp. 12-15).

«La Infanta Doña María Teresa de Braganza, Princesa de Beira, que había quedado en Londres con los hijos de Carlos V, y de su hermana la Reina Doña María Francisca de Asís, y que estaba proporcionando elementos y recursos para las fuerzas que defendían la Legitimidad española, había mandado, por un oficial inglés que se prestó a ello voluntariamente, una bandera bordada por su hermana la difunta Reina, en la que destacaba la Imagen de Nuestra Señora de los Dolores (…). Sigue leyendo