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Don Javier, en su aniversario, acompañado de Don Carlos Hugo

Fotografía realizada con motivo de un acto de aniversario de Don Javier en Arbonne, posiblemente en el año 1973. Acompañan a Don Javier, por la izquierda, Gabriel Alonso Aristiaguirre, y por la derecha, Ignacio Romero Raizábal, que luce en el pecho una Cruz de la Legitimidad Proscripta. Al fondo se puede ver, por la izquierda, a Don Carlos Hugo, que lleva en hombros a su hijo Carlos Javier, y por la derecha, a Rafael Ferrando Sales.

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El prisionero de Dachau 156.270 (1972)

Esta obra autoeditada por su autor, el carlista cántabro Ignacio Romero Raizábal, en 1972, es un relato de la experiencia del cautiverio de Don Javier de Borbón Parma en el infierno nazi de Dachau. Constituye un verdadero alegato contra toda barbarie totalitaria y un documento interesantísimo para conocer la intrahistoria carlista de los últimos años 1960.

Francisco Elías de Tejada sobre la evolución ideológica de la Familia Borbón Parma (1972)

Fuente: Montejurra 1976: un intento de interpretación, de Joaquín Cubero Sánchez.

Nuevos argumentos para viejos serviles del dictador. Pero desde parte de la llamada “oposición democrática” tampoco ha sentado bien la evolución ideológica del Partido Carlista y su programa de “Socialismo de Autogestión” (Ver “LA VÍA CARLISTA AL SOCIALISMO AUTOGESTIONARIO” de Carlos Hugo de Borbón Parma. Editorial Grijalbo, Colección Dimensiones Hispánicas 1.977); si desde el franquismo se lanza la insidia de “carlismoleninismo”, el cabeza de una minoritaria formación socialdemócrata ligado a Don Juan de Borbón, se refiere a Carlos Hugo como un anarquista. (Carta de Francisco Elías de Tejada a Ignacio Romero Raizabal, Sevilla, 6 de agosto de 1972. Copia de la misma en el archivo de Elías de Tejada de la Fundación ELÍAS DE TEJADA Y ERASMO PÈRCOPO, de Madrid. Reproducimos literalmente el párrafo referente a la cuestión: “Don Javier y León Blum no resultan, como aseveras en la página 79, “dos campeones máximos en dos campos opuestos”, sino dos amiguetes ideológicos sentados en el mismo banco, por supuesto que Don Javier a la izquierda lindando con el anarquismo”. Es Enrique Tierno nada menos, quien me decía hace meses que él podría dialogar con todos los grupos, sin excepción de Blas Piñar o de los comunistas; pero con la excepción de los “hugonotes”, porque don Hugo es un anarquista que sólo sirve para destruir”.)